Asociación sin afan de lucro. Registro de la Comunidad de Madrid nº 25.117

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sábado, 26 de diciembre de 2009

EL HOMBRE Y SU MEDIO


DR.HECTOR ANTONIO PALLARO
MÉDICO FORENSE



Según el informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), “Los actos de violencia en el trabajo provocan alteraciones en las relaciones interpersonales, la organización del trabajo y en el entorno laboral en su conjunto, además de consecuencias devastadoras para la salud del individuo” (Chappell y Di Martino, 1998).

De igual forma que la reacción de la persona ante una situación de acoso varía en función de sus características personales, las consecuencias que los ataques del agresor tienen sobre el individuo también están influenciadas por factores tales como las capacidades y recursos de afrontamiento de la persona afectada ante las situaciones conflictivas y el apoyo social con que cuenta.

En cualquier caso, los efectos son devastadores y llegan a afectar a varios ámbitos de la vida de las personas. Además, no sólo implica consecuencias negativas para la víctima sino que se ven afectados los familiares, la propia organización y la sociedad en su conjunto.

En los años 80, Heinz Leymann utilizó el término Mobbing para referirse a una forma de violencia de grupo entre adultos y en el espacio del trabajo. Este término proviene del verbo inglés to mob que significa “acosar”, asaltar, atropellar, atacar en masa a alguien”.

H. Leymann define al acoso moral o mobbing como: “aquella situación en la que una persona o un grupo de personas ejercen violencia psicológica extrema, y esto de forma sistemática ( al menos una vez por semana), durante un tiempo prolongado, sobre otras personas en el lugar de trabajo”.

Para que se defina una situación de acoso moral se deben cumplir al menos tres situaciones:

- la acción es sistemática y persistente

- los efectos que sufren las personas acosadas son devastadores, a nivel físico y psicológico

- la existencia de diferencias de poder (formal o informal)

Quedan así excluidos todos aquellos conflictos pasajeros, que se presentan en un momento determinado, ya que se entiende que estos forman parte de las relaciones humanas que se dan en los espacios de trabajo.

El acoso moral o mobbing forma parte de los factores de riesgo psicosocial y resulta difícil de abordar porque están mediados por múltiples factores tales como los estilos de liderazgo y de mando, la carga de trabajo, los estilos de comunicación que se da al interior de la empresa, el clima laboral, etc.

TIPOS DE ACOSO MORAL:

En las organizaciones laborales se pueden dar conductas acosadoras de diferentes tipos, estas pueden ser de un superior o jefatura, de parte de un colega de trabajo o de otra persona con un rango jerárquico inferior a la víctima.


  • El acoso moral de tipo descendente, es aquel en que el agente del acoso es una persona que ocupa un cargo superior a la persona que es víctima del acoso, como por ejemplo, su jefe.


  • El acoso moral horizontal, se da entre colegas o compañeros de trabajo de la misma categoría o nivel jerárquico. El ataque puede deberse a numerosas causas: celos, envidia, competencia o  problemas de tipo personal. Aquí el acosador busca entorpecer el trabajo de su colega o compañero de trabajo con el objetivo de deteriorar su imagen o carrera profesional; también puede llegar a atribuirse a sí mismo los méritos ajenos.


  • El acoso de tipo ascendente, la persona que realiza el acoso moral ocupa un puesto de menos jerarquía al del afectado, es poco frecuente, pero se dan casos. Esta situación se puede dar cuando un trabajador pasa a tener como subordinados a los que fueron sus colegas de trabajo. También ocurre cuando se incorpora a la organización una persona a un cargo directivo, y desconoce la organización o incorpora nuevos métodos de gestión que no son compartidos o aceptados por los subordinados.

Existen una serie de comportamientos que se consideran acoso moral, entre ellos mencionamos los siguientes:

1. Limitar las posibilidades de comunicación: sea esta la forma en que ocurre la comunicación, su impacto a nivel de la autoestima y/o la comunicación de tipo negativa, como por ejemplo: no permitir a la persona afectada la posibilidad de comunicarse, interrumpirla cuando habla o esta expresa sus ideas, ataques de tipo verbal, críticas a las labores que realiza, críticas a la vida privada, amenazas verbales o por escrito, evitar el contacto visual, verbal, gestos de rechazo, menosprecio, etc.

2. Ataques a las relaciones sociales personales: conductas humillantes, limitar las posibilidades de mantener contactos sociales, como por ejemplo: asignación de puesto de trabajo que la aísla del resto de los colegas, se niega su presencia, no se dialoga con la persona afectada, separación de colegas y amigos de la víctima.

3. Ataques a la reputación: conductas de aislamiento, difundir rumores, ridiculizar, calumnias, confabulaciones, se inventan enfermedades de la persona afectada por el acoso, se atacan creencias de tipo religioso o filosófico, evaluaciones y registros del trabajo poco equitativos.

4. Ataques a la calidad profesional y a la situación personal: cambios frecuentes en tareas y responsabilidades, interés en disminuir capacidades, rendimiento y responsabilidad laboral y privada, cuestionamiento de competencias personales y experiencias profesionales, asignación de tareas complejas o inferiores a las capacidades.

5. Ataques dirigidos a la salud de la víctima: violencia de tipo verbal, amenazas de violencia física, exposición a trabajos de alto riesgo o a exigencias y demandas complejas, agresiones de tipo físicas y psicológicas, daños a los recursos personales.

Estamos ante una situación de acoso moral cuando una o más personas son sometidas a ataques como los mencionados anteriormente, de forma sistemática y persistente en el tiempo, por parte de otro miembro de la organización, sea este superior, colega o subordinado, quien puede además llegar a implicar a otros en esta situación de acoso.

Las consecuencias y efectos del acoso moral siempre son desastrosas para la persona que lo sufre tanto a nivel psicológico como físico, finalizando, en su gran mayoría, con la expulsión o abandono del puesto de trabajo por parte del afectado.

A esto se suman los daños colaterales hacia la familia de los afectados y hacia la organización, con un balance negativo para el clima laboral de la empresa y con implicancias a nivel del rendimiento y costos económicos para la empresa.

CARACTERISTICAS DEL ACOSADOR.

Según Leymann, el acosador se caracteriza por experimentar sentimientos de miedo e inseguridad hacia su propia carrera profesional, por lo que intenta entorpecer el trabajo así como denigrar la imagen profesional de las personas que considere como una amenaza para su reputación y posibilidades de promoción.

En la mayoría de las situaciones de acoso moral, el agresor no actúa solo, éste consigue implicar a otros miembros de la organización, buscando el respaldo y complicidad necesaria de otros miembros del equipo de trabajo para ejercer presión sobre la víctima de acoso.

Cualquier persona puede ser víctima de una situación de acoso moral. Se mencionan algunas características que pueden ser parte de un perfil de las víctimas de acoso:

- Persona de un mismo grupo o categoría profesional o de un grupo inferior

- Percibida por sus colegas acosadores como envidiable por sus características positivas y por sus méritos y por lo tanto, como una amenaza por su prestigio y un obstáculo para sus posibilidades de promoción.

Las reacciones de las personas afectadas por una situación de acoso moral varían según las características de cada persona. Existen variables de tipo personal que intervienen, tales como las posibilidades y recursos que cada persona tiene para enfrentar los conflictos y las estrategias para abordar las relaciones humanas en general, todo lo cual influye en las reacciones que tenga frente al acosador y en el desarrollo que tengan los hechos.

Por otra parte el acoso moral es un proceso que evoluciona y que tiene diferentes niveles o grados de desarrollo en el tiempo. Se distinguen en cuatro fases que son fundamentales:

Fase 1. INCIDENTES CRÍTICOS: en un primer momento, se habla de incidente crítico o acontecimiento precipitante. Se debe distinguir tal incidente de los conflictos habituales que surgen en el medioambiente de trabajo. El problema surge cuando los conflictos no son resueltos y estos se cronifican, lo cual daría lugar al desarrollo de una situación de acoso moral.

Fase 2. ACOSO Y ESTIGMATIZACIÓN: en esta fase, la víctima empieza a recibir ataques psicológicos por parte del acosador, que en sus inicios le causa desconcierto y tiende a evitar. Los colegas de trabajo también pueden verse sorprendidos por esta situación y no prestan la atención que se requiere, le restan importancia e incluso se niega lo que ocurre. Estas actitudes provocan el empeoramiento y prolongación de la situación.

Fase 3. INTERVENCIÓN DE LA AUTORIDAD: la dirección de la organización comienza a ser consciente de la gravedad de la situación, lo que requiere medidas de intervención. Estas pueden ser orientadas a la resolución del conflicto o por el contrario, pueden ir dirigidas a la negación y ocultamiento del problema, lo que incrementa la gravedad de la situación y el malestar de la persona afectada.

Fase 4. EXCLUSION: debido a que la situación persiste, la víctima puede ser etiquetada como trabajador “difícil” o “problema” o con problemas de salud mental, lo cuál terminará por desembocar en una expulsión o abandono del puesto de trabajo. Es frecuente que el trabajador se vea obligado a pedir la baja laboral ante la incapacidad de continuar realizando las labores habituales, o pida licencias médicas que a la larga van acumulando un estado de incapacidad laboral y facilita el despido.

Los grados del acoso moral están determinados por la intensidad, duración y frecuencia con que aparecen las diferentes conductas de acoso. Sáez distingue tres grados:

Primer grado: la persona es capaz de hacer frente a los ataques de que es víctima y de mantenerse en su puesto de trabajo. Algunas personas ignoran las burlan, humillaciones y quienes encaran a sus agresores. A pesar de esto, la víctima de acoso no puede evitar sentir desconcierto, ansiedad e irritabilidad ante lo que sucede. Hasta este momento, las relaciones personales de la víctima no suelen verse afectadas.

Segundo grado: en esta etapa es difícil que la persona pueda eludir los ataques y humillaciones de las que es objeto. En consecuencia, el mantenimiento o reincorporación a su puesto de trabajo es más complejo. Algunos síntomas que se manifiestan en esta etapa son: síntomas depresivos, problemas gastrointestinales, insomnio, abuso de sustancias, conductas de evitación de toda situación relacionada con el tema. En esta fase los familiares y amigos tienden a restarle importancia a lo que esta sucediendo.

Tercer grado: la reincorporación al trabajo es prácticamente imposible y los daños psicológicos que padece la víctima de acoso requieren de un tratamiento psicológico especializado. Los síntomas indicadores de esta etapa son: depresión severa, ataques de pánico, conductas agresivas, intentos de suicidio. La familia y amigos son conscientes de la gravedad del problema.

PRINCIPALES FACTORES QUE INTERVIENEN EN LA APARICION DEL ACOSO MORAL EN LA EMPRESA

Existen ciertas condiciones de trabajo que constituyen circunstancias favorecedoras del acoso moral en el trabajo y donde su corrección y manejo puede prevenir de manera efectiva su presencia.

De manera general el riesgo de aparición de conductas de acoso es menos frecuente en organizaciones donde existen buenos equipos de trabajo, con una comunicación fluida, frecuente y abierta y donde además existen prácticas adec uadas de enfrentamiento y resolución de los conflictos que se dan en todo tipo de relación humana.

En una organización sana, no solo no se da este tipo de conducta abusiva, sino que además no se permite y se sanciona cualquier tipo de conducta de acoso.

Sáez et al. (2201) menciona entre los factores de riesgo que favorecen el surgimiento de este tipo de conductas los siguientes:

- Un inadecuado diseño de los puestos de trabajo, así como la falta de definición de las funciones y tareas de cada persona.

- Una falta de valoración de los empleados por parte de la organización

- Un inadecuado liderazgo

- Sistemas de comunicación ineficaces

- Falta de participación de los trabajadores en la toma de decisiones

- Lugares de trabajo con exposición a altos niveles de exigencias y presiones

- Inexistencia de políticas de manejo y resolución de conflictos

- Falta de políticas sancionadoras o de penalización de las direcciones de la organización para las conductas de acoso.

También existen una serie de condicionantes externos a la organización que pueden favorecer las situaciones de acoso moral en los lugares de trabajo, como por ejemplo:

- El conjunto de valores y normas que predomina en la sociedad y que ejercen una influencia negativa en la cultura de la organización

- La existencia de una fuerte competencia económica de la sociedad actual

- Condicionantes del empleo, tales como flexibilidad, inestabilidad laboral, situaciones de precariedad, que agudizan estas relaciones de abuso.

Para el abordaje de estos temas la empresa requiere contar con políticas de prevención, donde la organización cuente con una gestión adecuada de todos sus riesgos, y donde exista una prevención primaria que pasa por adoptar medidas que mejoren la organización: promoción, selección, comunicación, estilos de mando, estabilidad laboral, horarios de trabajo, etc., el diseño de las tareas: demanda, control, ritmos de trabajo, trabajo compartido y en equipo, etc., y la formación de los trabajadores: entrenamiento y conocimiento de la propia tarea, formación para la mejora de las relaciones, conocimiento de los factores de riesgo y las medidas preventivas.

Las experiencias en los países de Europa se orientan hacia la aplicación de buenas prácticas laborales (BPL) en las empresas, donde cada organización adapta a su organización y cultura particular medidas para prevenir la ocurrencia de conductas de acoso moral.

Como ejemplo de buenas prácticas laborales se señalan los siguientes ejemplos: elaboración de guías informativas para todo el personal de la empresa, intervenciones en los lugares de trabajo donde se sospecha presencia de acoso moral, elaboración de listas de chequeo que permitan detectar presencia de acoso moral e informen sobre factores de riesgo y factores protectores.

La Fundación Europea para la Mejora de las Condiciones de Vida y de Trabajo (*) propone cuatro grupos de medida para abordar este problema:

1.- Fijar estándares de conductas deseables

A fin de evitar la aparición de conductas de acoso se requiere conocerlas, difundirlas y establecer de forma explícita que no serán aceptadas en la empresa, para lo cual se requiere:


  • Entrenamiento, conocimiento y discusión sobre el tema del acoso moral, partiendo por los encargados y representantes de la empresa y de los trabajadores, expertos de salud y seguridad, Comités Paritarios, de manera que conozcan las conductas intolerables.


  • Contar con un código de conducta o de buenas prácticas que refleje la política de la empresa respecto a estas conductas inadecuadas, dejando claro que este tipo de conducta no será tolerada en la organización, fijando incluso sanciones.


  • Este código de conducta debe ser conocido por todos los integrantes de la empresa, a través de mecanismos de debate y/o discusión ya que debe ser comprendido y asumido por todos los integrantes.


  • Establecer un plan de formación para los trabajadores para abordar de manera adecuada los conflictos que derivan de las interrelaciones personales y laborales.

Estas formaciones se deben orientar hacia los aspectos relacionados con: el fomento del trabajo en equipo, aprender a comunicar, a intercambiar puntos de vista, a resolver problemas juntos; al conocimiento y aceptación de la diversidad racial, sexual o de otro tipo; al conocimiento y formación en el manejo de factores de riesgo psicosocial como el estrés, situaciones de violencia en el trabajo, maltrato, acoso moral y sexual, etc.

(*) European Week for Safety and Health at Work, 2002; Di Martino, V. Hoel, H. Cooper, C.L., 2003)

2.- Fijar procedimientos de manejo de conflictos

Establecer procedimientos claros y explícitos que permitan conocer y prevenir conductas de acoso moral, contar con procedimientos de quejas, contar con un sistema que permita el abordaje d e los conflictos lo antes posible, a fin de evitar que estos se cronifiquen o se conviertan en formas de relaciones en el grupo laboral que deriven en conductas de naturaleza abusiva o maltratadora. La empresa pue de recurrir a designar un mediador de los conflictos que surgen al interior de la empresa o buscar apoyo a través de una asesoría externa. También aquí resulta importante considerar la entrega de herramientas útiles para el manejo de conflictos a través de la capacitación e información a todos los integrantes de la organización.

3.- Diseño de la tarea

El diseño de la tarea y la organización de la empresa son un aspecto básico que se debe mejorar para abordar un trabajo saludable. El diseño de los trabajos puede constituir un importante factor de riesgo para el desarrollo de conductas de acoso moral. El diseño de la tarea debe considerar aquellos aspectos que han sido considerados por la ergonomía y la psicología laboral, en el sentido de prevenir aquellas condiciones de trabajo que atentan contra la salud y la seguridad de los trabajadores, considerando factores tales como las exigencias y demanda del trabajo, las posibilidades de control del trabajo por parte del trabajador y el apoyo social que requiere la persona tanto de la organización como de sus colegas.

4.- ¿Qué podemos aportar los profesionales, Médicos, Psicólogos, Mediadores?

Por lo pronto, comenzar a trabajar con el acosado, y descubrir las variables fisiológicas que ha puesto su organismo en juego ante esta nueva situación. Realizar un Holter de 24 hs en situación cotidiana; luego realizar un estudio psicológico que comenzará con un test de Rorschach, para determinar la validez del estudio; un test de Rasgo ansiedad de Spilberger, con Holter añadido; un test de Pánico con Holter añadido. A todo ello se correlacionará la anamnesis que es de rigor, y nuestras conclusiones.

El mediador buscará los elementos dinamizantes para mejorar la situación en el ámbito laboral. Aportes al servicio médico de la Inspección de Trabajo, con las conclusiones lo mismo que a las Mutuas de accidente de Trabajo, par que se tome conocimiento.

5.- Estudio de la victimización del acosado, con denuncia a la OIT, Bruselas (Comisario de trabajo de la U.E); denuncia a los tribunales de trabajo de Bruselas; denuncia a la WORKPLACE UNIVERSIDAD DE GLAMBOUR en Gales UK

Esto tiene la finalidad de actuar en todos los frentes, para que el trabajo sea efectivo.

International Association on Workplace Bullying & Harassment

Bienvenido

Bienvenidos a la Asociación Internacional de Workplace Bullying y acoso (IABWH). Somos un grupo que buscan estimular, generar, integrar y difundir la investigación y práctica basada en la evidencia en el campo de trabajo acoso y hostigamiento. A través de este esfuerzo que intentamos promover la equidad, la justicia y la dignidad en el trabajo para todos.

La asociación está en una fase temprana, haber sido fundada en una conferencia académica en Montreal en 2008 (la sexta Conferencia Internacional sobre la intimidación y acoso en el lugar de trabajo). Por favor hacer investigar nuestras páginas web actual pero tenga en cuenta que estamos desarrollando nuestra gama de actividades, por lo tanto, que estas páginas cambiará bastante rápido!

Estaremos colegas acogedor para unirse a la asociación y también encontrarnos todo a nuestra próxima Conferencia sobre el lugar de trabajo acoso y hostigamiento en Cardiff en junio del de 2010.

Bienvenidos a todos.





jueves, 24 de diciembre de 2009

Las víctimas de acoso laboral desempleadas, denominadas “colectivos especiales”, para facilitar su inserción laboral


En cumplimiento de la Orden de 26 de octubre de 1998, por la que se establecen las bases para la concesión de subvenciones por el Instituto Nacional de Empleo, en el ámbito de colaboración con las corporaciones locales para la contratación de trabajadores desempleados en la realización de obras y servicios de interés general y social.


En las bases de adecuación a la mencionada orden, en este caso Orden EYE/2301/2009, de 4 de diciembre, de Comunidad de Castilla y León (BOCYL de 22 de diciembre de 2009).podemos leer en su Base 3. Punto 3, lo siguiente:

Proyectos que en su realización permitan y apoyen la creación permanente de mayor número de puestos de trabajo y acrediten un mayor nivel de inserción laboral de trabajadores desempleados pertenecientes a alguno de los siguientes colectivos, por presentar mayores dificultades para acceder al mercado de trabajo.

1. Menores de 25 años.

2. Mayores de 25 años y menores de 30 años con 6 meses de desempleo.

3. Mujeres.

4. Personas con discapacidad.

5. Parados de larga duración.

6. Mayores de 45 años, con 6 meses de desempleo.

7. Colectivos especiales (Inmigrantes, perceptores de ingresos mínimos de inserción, víctimas de violencia de género, víctimas de accidente de trabajo o enfermedad profesional grave, víctimas de acoso laboral, emigrantes de nacionalidad española que hayan retornado para fijar su residencia en Castilla y León).

Nos parece positivo el facilitar la inserción laboral a los colectivos que presentan mayores dificultades para acceder al mercado de trabajo. Pero como se puede probar ante el órgano competente de la administración, que se es “víctima de acoso laboral”,y por lo tanto acogerse a este derecho,

De los numerosos trabajadores españoles que han sufrido este riesgo psicosocial, y se encuentran desempleados, ¿cuáles de ellos pueden probar que son “víctima de acoso laboral”?. Suponemos que solamente quien tenga una sentencia favorable de haber recibido acoso laboral. Si fuera así, los afectados de acoso laboral o mobbing, que podrían beneficiarse serían muy escasos.

Ante esta duda razonable, la Plataforma en la Comunidad de Madrid contra los Riesgos Psicosociales y la Discriminación Laboral, elevara la correspondiente pregunta al Ministerio de Trabajo, para que se aclare esta situación discriminatoria para la mayoría de los afectados que no pueden demostrar ser “víctimas de acoso laboral” ,

martes, 22 de diciembre de 2009

¿Respeta MERCADONA los riesgos psicosociales?


Es conocido por todas las estadísticas que regularmente se publican sobre el mobbing, que es la "Administración" el sector laboral en el que más casos de acoso laboral se producen en España y despues el sector "Servicios", (dentro de este área empresarial, mayoritariamente las Grandes Superficies y Centros de Alimentación).
Nos llega información y por lo que se puede consultar, de toda consideración, que MERCADONA, red de supermercados de confianza, así se define en la portada de su web. Es poco respetuosa con la Ley de Prevención de Riesgos Laborales y con la Evaluación de los Riesgos Psicosociales del Puesto de Trabajo, lo que provoca que esta entidad tenga abiertos númerosos casos en los tribunales de justicia por: acoso moral, mobbing maternal, despidos despues de periodos de baja por depresión en el ámbito laboral, suma y sigue.
Como podeis suponer, esta información no no llega por los "medios de comunicación habituales", que necesitan rrellenar sus espacios publicitarios con entidades tan significativas, como las del sector de la alimetación, y todavía mas en estas fechas. Sino, por la de internet y sus foros, comprobarlo pulsando.
Por supuesto que este no es un caso aislado, y que existen muchas otras empresas de este sector, con practicas afines. Lo que preocupa más, es que estas actuaciones estan creciendo de forma desmesurada desde el inicio de la "crisis económica".
Esperamos vuestras ideas y sugerencias, pues esta si que es de verdad una "Gripe A", que nos afecta a todos los empleados por cuenta ajena.


domingo, 20 de diciembre de 2009

El 75% de las madres trabajadoras ha tenido problemas laborales relacionados con la maternidad

Carlos Sanz - Master en PRL



  • El 75% de las madres trabajadoras ha tenido problemas laborales relacionados con la maternidad, de acuerdo con los datos recogidos en el estudio "Fecundidad y trayectoria laboral de las mujeres en España", elaborado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

  • La demógrafa del CSIC Margarita Delgado, directora del informe, ha reconocido hoy en su presentación los "indudables" avances en la consecución de la igualdad, pero "con un coste que ha recaído principalmente en la mujer".

El 75% de las madres trabajadoras ha tenido problemas laborales relacionados con la maternidad, de acuerdo con los datos recogidos en el estudio, que ha sido elaborado por CSIC a partir de una encuesta a 9.737 mujeres de entre 15 y 75 años. El trabajo fue un encargo del Instituto de la Mujer.

El informe también refleja que:


  • La discriminación en el trabajo ha aumentado en los últimos años y la maternidad limita más las oportunidades de promoción a las mujeres de las generaciones más jóvenes.


  • Se destaca el "sistemático aumento" del nivel educativo, las transformaciones experimentadas por la participación de las mujeres en el mundo laboral y la influencia que tienen estos cambios en los procesos familiares.


  • El aumento de la mujer según la edad: "entre las mujeres nacidas antes de 1940, poco más del 40% no ha trabajado nunca, mientras que entre las mujeres nacidas después de 1955, esta cifra baja hasta casi el 11%".


  • La existencia de diferencias en el inicio de la convivencia en pareja y el número de hijos, en función de si trabajan o no y del tipo de trabajo que desarrollan. Las que no tienen una actividad fuera del hogar, trabajan a tiempo parcial, o tienen un trabajo no estable, inician antes la convivencia en pareja, adelantan la primera maternidad, y tienen más hijos.


  • Por el contrario, las mujeres con empleo estable, principalmente en el sector público, retrasan la convivencia y la maternidad, y tienen menos descendencia. Las mujeres de entre 35 y 49 años con trabajo fijo tienen el primer hijo, de media, 3,7 años después de iniciar la convivencia, cifra que aumenta a 4,1 entre las que trabajan en el sector público. "Estos datos demuestran que las mujeres con empleos fijos han necesitado más tiempo de su trayectoria vital para conseguirlos, lo que les ha llevado a posponer la unión y la llegada de los hijos. Además, el tipo de trabajo desempeñado ejerce mucha influencia sobre la maternidad aunque menos sobre el calendario del emparejamiento".

Influencia del nivel de estudio:

  • El nivel de estudios es otro de los factores que diferencia la edad de las mujeres al casarse y al tener el primer vástago, ya que cuanto mayor es el nivel educativo, mayor es la edad a la que se casan y a la que tienen el primer hijo. La diferencia se mantiene también entre las mujeres de la misma generación, donde en el grupo de entre 35 y 49 años, las que tienen estudios elementales y superiores han sido madres por primera vez a los 25,1 y 32,1 de media respectivamente.


  • Las mujeres que tienen estudios elementales se casan y tienen su primer hijo antes de conseguir un trabajo estable, mientras que las de niveles medios o superiores invierten esta secuencia y dan prioridad a la obtención de un trabajo estable como condición previa al matrimonio y a la llegada de un hijo".

El informe incide en que el aumento de la natalidad precisa no sólo de políticas públicas "más generosas", sino también de cambios en el mundo de la empresa, tanto del empleador como del empleado, y de un reparto más equitativo de las tareas domésticas.












viernes, 11 de diciembre de 2009

De las más de mil resoluciones judiciales, año 2001 a 2006, el 40% daban la razón a la víctima del acoso.


Carlos Sanz - Master en PRL



Entre cuatrocientas y quinientas demandas por acoso laboral son presentadas al año ante los tribunales, según Cristóbal Molina, director del Observatorio Permanente de Riesgos Psicosociales de UGT y profesor de Derecho del Trabajo en la Universidad de Jaén.


La cifra anterior no es confirmada ni por la Fiscalía General del Estado ni por el Consejo General del Poder Judicial, que todavía no han realizado ningún estudio que permita evaluar la incidencia del mobbing, aun cuando ponen de manifiesto la magnitud de un problema agravado en los últimos años.

Menos de la mitad, entre el 42% y el 43%, son estimadas por los tribunales, si bien muchos casos no llegan a verse nunca por pactos entre las partes antes de la vista, asegura Iñaki Piñuel, promotor del Barómetro Cisneros.

Desde julio de 2001, cuando se dictó la primera sentencia sobre mobbing en España, hasta 2006, se han producido más de mil resoluciones judiciales, de las cuales, según Molina, el 40% daban la razón a la víctima del acoso.

"A los jueces -agrega Molina- les produce cierto rechazo afrontar estos casos, porque no todo es mobbing y porque es muy difícil su demostración". En cualquier caso, se ha perdido el miedo a la denuncia, aunque existe también el peligro de la "trivialización", insiste.

Para Piñuel, "judicializar el problema del mobbing es un mal remedio" para acabar con el acoso laboral en el puesto de trabajo, una opinión compartida por otras fuentes consultadas y que coinciden en que existen suficientes instrumentos legales -Estatuto de los Trabajadores, Ley de Prevención de Riesgos Laborales, Código Penal...- para combatir el acoso laboral, aunque en la legislación española no esté tipificado como delito.
¿Cual es vuestro parecer sobre las opimiones expuestas, como afectados o expertos en el mobbing ?. PRIDICAM, tiene las suyas y las expondra en otro artículo, pero deseamos conocer las vuestras.